En julio de 2016, el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca comunicó una intervención pionera dentro de un ensayo clínico de terapia celular dirigido a pacientes con osteoporosis y fracturas por fragilidad.
La información fue presentada durante un curso de terapia celular de la Universidad Internacional del Mar. Según la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia, el hospital aplicó células mesenquimales de médula ósea autólogas modificadas mediante fucosilación a una paciente con osteoporosis. Información institucional de Murciasalud
Un ensayo clínico, no un tratamiento de uso habitual
La intervención se realizó en el marco del ensayo NCT02566655, promovido por la Red de Terapia Celular y desarrollado en el Hospital Virgen de la Arrixaca.
El registro público del estudio lo define como un ensayo de fase I, abierto, no aleatorizado y de un único centro. Su objetivo principal era evaluar la seguridad de la infusión intravenosa de células mesenquimales autólogas fucosiladas en personas con osteoporosis establecida y fracturas de bajo impacto.
Este matiz es relevante: un ensayo de fase I permite estudiar principalmente la seguridad y viabilidad inicial de una intervención. No demuestra por sí solo que un tratamiento sea eficaz ni que pueda incorporarse a la práctica asistencial habitual.
El ensayo comenzó en 2015, tuvo como fecha de finalización primaria diciembre de 2016 y consta como completado en mayo de 2018. El registro público no incluye resultados publicados del estudio. Ficha del ensayo en ClinicalTrials.gov
Qué son las células mesenquimales fucosiladas
Las células mesenquimales son células presentes en tejidos adultos, incluida la médula ósea. En este proyecto se obtuvieron de la propia persona participante, se cultivaron en condiciones controladas y se modificaron mediante un proceso denominado fucosilación.
La finalidad de esta modificación era mejorar la capacidad de las células para dirigirse hacia el tejido óseo. La investigación partía de la hipótesis de que esta estrategia podría favorecer su llegada a zonas afectadas por la enfermedad.
El concepto fue explicado en 2016 como una tecnología orientada a mejorar el “direccionamiento” celular. Sin embargo, su utilización se desarrolló dentro de investigación clínica y no debe interpretarse como una alternativa disponible para todos los pacientes con osteoporosis.
La importancia de investigar nuevas opciones
La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Las fracturas por fragilidad pueden tener un impacto importante en la autonomía, la calidad de vida y la necesidad de atención sanitaria, especialmente en personas de edad avanzada.
Por ello, la investigación en medicina regenerativa y terapia celular busca nuevas vías que puedan complementar, en el futuro, las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento disponibles.
El interés de este ensayo reside precisamente en su carácter exploratorio: trasladaba a un entorno clínico una línea de investigación sobre células mesenquimales y reparación ósea desarrollada por equipos de hematología, reumatología e investigación biosanitaria.
Un proyecto ligado a la investigación murciana
El ensayo contó con la participación de profesionales del Hospital Virgen de la Arrixaca, el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria Virgen de la Arrixaca, la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias de la Región de Murcia y otros colaboradores vinculados a la Red de Terapia Celular.
El investigador principal registrado fue Luis F. Linares Ferrando, del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. La investigación también estuvo vinculada a la actividad de la Unidad de Terapia Celular y Trasplante Hematopoyético del hospital.
La Región de Murcia disponía desde años antes de una unidad de producción celular, conocida habitualmente como sala blanca, destinada a apoyar proyectos de investigación y producción celular bajo condiciones controladas.
Qué se puede concluir hoy de aquella intervención
La intervención comunicada en 2016 fue un hito de investigación clínica para la Arrixaca y para los equipos implicados en terapia celular. Su valor está en haber abierto una vía de estudio en un ámbito complejo como la osteoporosis.
No obstante, es importante diferenciar la investigación de la asistencia habitual. Un ensayo clínico temprano no permite concluir que una terapia sea eficaz para todos los pacientes ni sustituye la valoración individual realizada por profesionales sanitarios.
Las personas con dudas sobre osteoporosis, riesgo de fractura o tratamientos deben consultar a su médico o especialista. Esta información tiene carácter periodístico y divulgativo; no sustituye el diagnóstico ni la atención sanitaria profesional.
